El mesianismo de Rusia.
Una nación legitima su existencia luchando en pos de un poder hegemónico e imperialista. El mesianismo no es otra cosa que el combate y el sufrimiento de una nación por la totalidad y la conquista de su historia, expandir su influencia a través del imperio a los demás pueblos, es decir, emprender una tarea de "mesias", dónde esta crea ser la portadora de dicha salvación y realizarla febrilmente. La voluntad de hacer historia debe elevarse de las raíces de un pueblo y circular irresistiblemente en su sangre para irrigar la suma de valores por las cuales se pelea. Hay tantos pueblos, pero tan pocas naciones, porque, si bien muchos de ellos sienten una llamada mesiánica, no pueden realizarse en una suma de valores, ni realizarse. Durante todo el siglo XIX, los rusos no han tenido otra obsesión que la de ocuparse de su destino. Y, gracias a este tormento teórico, Rusia está efectivamente comprometida con la historia, situada en su centro cosmológico. Todos...